PAZ EN LA TIERRA
El amor que embarga a la humanidad por el nacimiento del Redentor a su vez se reviste de profunda reflexión y compromiso por la paz.
Es sencillamente impresionante como una gran parte del planeta se olvida por un momento de las múltiples preocupaciones y malestares, quejas y vicisitudes, penas y agonías, para dar paso a un momento de amor compartido y deseado a los demás. La naturaleza de éste gozo es tan grandiosa que no tiene una dimensión cuantificable y específica. Todos los campos e intereses del ser humano se ven afectados por este sentimiento. Los hechos políticos, sociales, económicos y espirituales que han llevado su propio rumbo pueden, inclusive, ser vistos desde otra óptica.
Los hechos políticos, tanto nacionales como internacionales, han inquietado nuestra mente y nuestro corazón durante este año que está por terminar.
En el ámbito nacional, el desmedido interés de ciertos políticos por el poder ha hecho que perdamos la visión original de las estructuras democráticas que se han convertido en los sistemas más aceptados por la historia contemporánea. La democracia en muchos países ha llegado despues de lamentables hechos violentos. Por tanto Honduras debe preservar la institucionalidad de la democracia y el derecho hoy y siempre. Los partidos politicos en su desmedido afán del control del poder se han convertido en “ clubs para obtener poder y dinero, fama y reconocimiento”; cuando por el contrario deberían ser centros de profundo estudio y capacitacion sobre la gobernabilidad, el servicio a los más necesitados y el ejercicio para el bien común.
En el ámbito internacional , nos damos cuenta que la despolarización de la hegemonía mundial no ha traído sustanciales avances de paz en el mundo. Cuestionamientos de honradez en los gobiernos de Filipinas y en el Perú; abusos de poder, violaciones de los derechos humanos e impunidad parecen ser los síntomas de un cáncer endémico en América Latina o en Yugoslavia, en el Africa o en Corea.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse. Los valores de humildad y trabajo fértil, de honradez y rectitud, de amor y justicia, nos permiten vislumbrar sueños que se hagan realidad.
En los hechos sociales, la discriminación de raza, sexo y clase social parece difícil de extinguirse. La violencia contra la mujer y los abusos contra menores, la adicción a las drogas y al alcohol parecen no respetar clases sociales. Los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco parecen profesar un rencor congénito. La búsqueda de una sociedad basada en valores les suena a muchos como prosaico y arcaico.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse si trabajamos a nivel de los valores de cada familia , de cada hogar , de cada centro de trabajo. De uno en uno.
En los hechos económicos, el capitalismo prevalece en una buena parte del planeta. Las megatendencias de la globalizacion y el desarrollo sostenible se conocen prácticamente en todo el mundo. Pero muy poco escuchamos que los activos mas importantes del capitalismo deban ser los recursos humanos. Nadie nos enseña en las universidades que las virtudes de honradez y capacidad realmente son nuestras ventajas competitivas . En ningún noticiero se escucha del costo no cuantificable de la deuda de los paises pobres. Por todo lo anterior pedimos entonces condonación de deuda por solo pedirla. Nadie habla nuestras extraordinariamente fértiles oportunidades de futuro..
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse , si llegasemos tan solo a una convivencia armonica de intereses económicos. En fin lograr una globalización de la solidaridad y una democratización de la educación.
En los hechos espirituales no hay mucho que hablar por que no hay mucha espiritualidad en nuestro mundo de hoy. El mercadeo contemporáneo podría encontrar que la mayor necesidad insatisfecha de los “clientes” de hoy en dia es la PAZ INTERIOR, el sentirse valioso y amado, el sentirse estimado y capaz de hacerle la diferencia a todos aquellos que no pueden agradecerle a uno. El diálogo íntimo con Dios y con nosotros mismos está sometido a la tiranía de la eficiencia y eficacia, del “ éxito” económico de nuestra gestión.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse si comprendemos que PAZ EN LA TIERRA debe comenzar con PAZ INTERIOR.
Que la Navidad, como un hecho trascendental de la humanidad, no solo nos vista de su autenticidad y sentido sino que nos brinde una fabulosa visión de transformación para cada uno de nosotros, para nuestro país y nuestro mundo.
Jorge Manuel Zelaya Fajardo
Dic25, 2000
Es sencillamente impresionante como una gran parte del planeta se olvida por un momento de las múltiples preocupaciones y malestares, quejas y vicisitudes, penas y agonías, para dar paso a un momento de amor compartido y deseado a los demás. La naturaleza de éste gozo es tan grandiosa que no tiene una dimensión cuantificable y específica. Todos los campos e intereses del ser humano se ven afectados por este sentimiento. Los hechos políticos, sociales, económicos y espirituales que han llevado su propio rumbo pueden, inclusive, ser vistos desde otra óptica.
Los hechos políticos, tanto nacionales como internacionales, han inquietado nuestra mente y nuestro corazón durante este año que está por terminar.
En el ámbito nacional, el desmedido interés de ciertos políticos por el poder ha hecho que perdamos la visión original de las estructuras democráticas que se han convertido en los sistemas más aceptados por la historia contemporánea. La democracia en muchos países ha llegado despues de lamentables hechos violentos. Por tanto Honduras debe preservar la institucionalidad de la democracia y el derecho hoy y siempre. Los partidos politicos en su desmedido afán del control del poder se han convertido en “ clubs para obtener poder y dinero, fama y reconocimiento”; cuando por el contrario deberían ser centros de profundo estudio y capacitacion sobre la gobernabilidad, el servicio a los más necesitados y el ejercicio para el bien común.
En el ámbito internacional , nos damos cuenta que la despolarización de la hegemonía mundial no ha traído sustanciales avances de paz en el mundo. Cuestionamientos de honradez en los gobiernos de Filipinas y en el Perú; abusos de poder, violaciones de los derechos humanos e impunidad parecen ser los síntomas de un cáncer endémico en América Latina o en Yugoslavia, en el Africa o en Corea.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse. Los valores de humildad y trabajo fértil, de honradez y rectitud, de amor y justicia, nos permiten vislumbrar sueños que se hagan realidad.
En los hechos sociales, la discriminación de raza, sexo y clase social parece difícil de extinguirse. La violencia contra la mujer y los abusos contra menores, la adicción a las drogas y al alcohol parecen no respetar clases sociales. Los pocos que tienen mucho y los muchos que tienen poco parecen profesar un rencor congénito. La búsqueda de una sociedad basada en valores les suena a muchos como prosaico y arcaico.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse si trabajamos a nivel de los valores de cada familia , de cada hogar , de cada centro de trabajo. De uno en uno.
En los hechos económicos, el capitalismo prevalece en una buena parte del planeta. Las megatendencias de la globalizacion y el desarrollo sostenible se conocen prácticamente en todo el mundo. Pero muy poco escuchamos que los activos mas importantes del capitalismo deban ser los recursos humanos. Nadie nos enseña en las universidades que las virtudes de honradez y capacidad realmente son nuestras ventajas competitivas . En ningún noticiero se escucha del costo no cuantificable de la deuda de los paises pobres. Por todo lo anterior pedimos entonces condonación de deuda por solo pedirla. Nadie habla nuestras extraordinariamente fértiles oportunidades de futuro..
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse , si llegasemos tan solo a una convivencia armonica de intereses económicos. En fin lograr una globalización de la solidaridad y una democratización de la educación.
En los hechos espirituales no hay mucho que hablar por que no hay mucha espiritualidad en nuestro mundo de hoy. El mercadeo contemporáneo podría encontrar que la mayor necesidad insatisfecha de los “clientes” de hoy en dia es la PAZ INTERIOR, el sentirse valioso y amado, el sentirse estimado y capaz de hacerle la diferencia a todos aquellos que no pueden agradecerle a uno. El diálogo íntimo con Dios y con nosotros mismos está sometido a la tiranía de la eficiencia y eficacia, del “ éxito” económico de nuestra gestión.
Sin embargo la PAZ EN LA TIERRA puede lograrse si comprendemos que PAZ EN LA TIERRA debe comenzar con PAZ INTERIOR.
Que la Navidad, como un hecho trascendental de la humanidad, no solo nos vista de su autenticidad y sentido sino que nos brinde una fabulosa visión de transformación para cada uno de nosotros, para nuestro país y nuestro mundo.
Jorge Manuel Zelaya Fajardo
Dic25, 2000


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