DESAYUNO
Un sentimiento de incertidumbre inmediato me generó la imagen de Marvin hoy por la mañana. Incertidumbre y compasión.
Marvin es un niño que a sus diez años enfrenta las injusticias de la vida en carne propia. Lo hace cada noche como lo descubriera hoy temprano en la mañana durmiendo en la acera de un boulevard en Tegucigalpa y a escasos centímetros del asfalto. Cuando pude acercármele a él descubrí que estaba completamente dormido como si fuese ese su derecho a huir de la realidad que lo rodea. Justo cuando lo desperté y casi por un reflejo condicionado Marvin me miró a los ojos y me dijo : “ Tiene algo de comida?? Lo que me confirmó mi idea de compartir un modesto desayuno con él en la acera que había servido de cama durante toda la noche.
Una vez que comenzamos a platicar me dí cuenta de que detrás de aquel andrajoso niño de la calle se dibujaba un niño como cualquiera. Y sus palabras me lo confirmaban en cada momento de nuestra conversación..Yo quiero ser dar clases cuando sea grande y tener un carro...a mi me gustan los desayunos que traen juguetes...( el no sabía que yo se lo estaba guardando para el final ) .... tengo dos semanas de vivir aquí.....
Sin embargo no fue sino hasta el final que me di cuenta de lo mas valioso de nuesro desayuno. De repente Marvin no se terminaba su desayuno ( algo inexplicable para mi dadas sus precarias condiciones de vida) ....” es que le estoy guardando a mi hermanito de 6 años que tambien vive conmigo en la calle...
Marvin me enseño hoy de la manera mas sencilla , transpareante y practica el verdadero significado de la SOLIDARIDAD. Su hermano menor necesitaba toda su solidaridad y el se la brindaba aun cuando el hambre era casi inaguantable.
Mañana buscaré a Marvin. Tal vez ya no esté en el lugar donde lo conocí. Pero su candidez y entrega, me invitan a iniciar SOLIDARIDAD EN LA CALLE.
Jorge Manuel Zelaya Fajardo
Lunes 16 de Septiembre de 2002
Marvin es un niño que a sus diez años enfrenta las injusticias de la vida en carne propia. Lo hace cada noche como lo descubriera hoy temprano en la mañana durmiendo en la acera de un boulevard en Tegucigalpa y a escasos centímetros del asfalto. Cuando pude acercármele a él descubrí que estaba completamente dormido como si fuese ese su derecho a huir de la realidad que lo rodea. Justo cuando lo desperté y casi por un reflejo condicionado Marvin me miró a los ojos y me dijo : “ Tiene algo de comida?? Lo que me confirmó mi idea de compartir un modesto desayuno con él en la acera que había servido de cama durante toda la noche.
Una vez que comenzamos a platicar me dí cuenta de que detrás de aquel andrajoso niño de la calle se dibujaba un niño como cualquiera. Y sus palabras me lo confirmaban en cada momento de nuestra conversación..Yo quiero ser dar clases cuando sea grande y tener un carro...a mi me gustan los desayunos que traen juguetes...( el no sabía que yo se lo estaba guardando para el final ) .... tengo dos semanas de vivir aquí.....
Sin embargo no fue sino hasta el final que me di cuenta de lo mas valioso de nuesro desayuno. De repente Marvin no se terminaba su desayuno ( algo inexplicable para mi dadas sus precarias condiciones de vida) ....” es que le estoy guardando a mi hermanito de 6 años que tambien vive conmigo en la calle...
Marvin me enseño hoy de la manera mas sencilla , transpareante y practica el verdadero significado de la SOLIDARIDAD. Su hermano menor necesitaba toda su solidaridad y el se la brindaba aun cuando el hambre era casi inaguantable.
Mañana buscaré a Marvin. Tal vez ya no esté en el lugar donde lo conocí. Pero su candidez y entrega, me invitan a iniciar SOLIDARIDAD EN LA CALLE.
Jorge Manuel Zelaya Fajardo
Lunes 16 de Septiembre de 2002


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